Liluama para Vejiga Neurogénica: Ingredientes, Evidencia y Tratamiento
Liluama combina 5 ingredientes naturales con evidencia científica para abordar la vejiga neurogénica y sus complicaciones. Los ingredientes clave para esta condición son: Uña de Gato, Cola de Caballo, Chancapiedra.
Ingredientes clave para Vejiga Neurogénica
Uña de Gato (alcaloides oxindólicos)
Mecanismo: Antiinflamatorio natural que modula la respuesta inmune y reduce la inflamación del tracto urinario
Cola de Caballo (sílice y flavonoides)
Mecanismo: Diurético natural que aumenta la producción de orina, facilitando el lavado de bacterias y toxinas del tracto urinario
Chancapiedra (filantina y lignanos)
Mecanismo: Inhibe la cristalización de oxalato de calcio y ácido úrico, ayudando a disolver cálculos renales y prevenir su formación
Plan de tratamiento con Liluama
El tratamiento con Liluama sigue un proceso de tres etapas durante 60 días. Dosis recomendada: 2 cápsulas al día, tomadas en momentos diferentes.
Etapa 1 — Alivio y Limpieza
Desinflamación de las vías urinarias, reducción del ardor y eliminación de bacterias y toxinas iniciales.
Etapa 2 — Recuperación y Fortalecimiento
Regeneración de tejidos irritados y recuperación del equilibrio natural del sistema urinario.
Etapa 3 — Protección Total
Prevención a largo plazo, protegiendo riñones, vejiga y uretra contra complicaciones futuras.
Liluama — Solicita información
S/ 522 S/ 297 (ahorro S/ 225)
✅ Registro N8307022N/NALBOG · Laboratorios Organic S Natural S.A.C. · Sin compromiso
Preguntas frecuentes sobre Liluama y Vejiga Neurogénica
¿Qué es la vejiga neurogénica?
Es la disfunción vesical causada por daño neurológico. Puede ser hiperactiva (urgencia e incontinencia) o hipotónica (retención). Las causas incluyen diabetes avanzada, EM, Parkinson y lesiones medulares.
¿Liluama ayuda con la vejiga neurogénica?
Liluama no trata la causa neurológica. Sin embargo, la uña de gato reduce la inflamación vesical y el arándano previene las infecciones que son complicación frecuente de la vejiga neurogénica.
¿Qué tratamientos existen?
Cateterismo intermitente (si retención), anticolinérgicos (si hiperactividad), toxina botulínica vesical, neuromodulación sacra, y en casos severos, ampliación vesical quirúrgica.